PPK precompartidas
Una clave fuera de banda, mezclada en el handshake
La vía más conservadora para hacer quantum-safe un túnel: no se cambia el handshake clásico, se le añade un secreto precompartido que el ordenador cuántico no puede deducir del tráfico capturado. Está estandarizado en la RFC 8784.
Defensa en profundidad sobre IKEv2
La RFC 8784 —"Mixing Preshared Keys in IKEv2 for Post-quantum Security"— no sustituye Diffie-Hellman: lo complementa. La clave final del túnel se deriva mezclando el resultado del intercambio clásico y una clave precompartida post-cuántica (la PPK).
¿El efecto? Aunque un atacante guarde hoy el tráfico y mañana rompa el DH con Shor (harvest now, decrypt later), todavía le falta la PPK, que nunca viajó por el cable. Si la PPK tiene suficiente entropía, el túnel sigue siendo secreto. Es defensa en profundidad: lo clásico aporta autenticación y agilidad; la PPK aporta el seguro anti-cuántico.
La pega es vieja conocida de la criptografía: ¿cómo distribuyes esa clave compartida a los dos extremos de forma segura y escalable? Las tres vías de abajo se diferencian justo en eso.
Tres vías, un mismo objetivo
La clave se teclea (o se despliega por automatización propia) en los dos extremos. Simple, sin dependencias y sin coste de licencia. Funciona para topologías pequeñas y estables.
- Gestión de claves manual: no escala a muchas sedes o malla completa.
- La seguridad depende de la entropía, la longitud y la rotación… que también haces a mano.
Un servicio centralizado entrega las claves a cada peer a través de una API, automatizando el reparto y la rotación que en la vía manual hacías tú. Quita el dolor operativo del modelo manual.
- Solución propietaria de Cisco: te ata al ecosistema del fabricante.
Aquí la PPK no la inventa un software: la produce un dispositivo de distribución cuántica de claves (QKD) y se la entrega al router por la SKIP API (Secure Key Integration Protocol). El router la usa como PPK de la RFC 8784, igual que en las otras dos vías — solo cambia de dónde sale la clave.
- Necesita fibra óptica dedicada, con alcance práctico de ~100 km.
- Un par de equipos QKD por enlace: en malla completa, coste y complejidad altos.
La física que hay detrás (no-clonación, BB84) y el debate sobre si QKD merece la pena frente a PQC tienen su propio especial de QKD en este capítulo.
¿Cuándo tiene sentido?
Las PPK brillan donde ya tienes IPsec site-to-site y quieres un seguro anti-cuántico ya, sin esperar a que PQC esté en todo el stack. Y combinan bien con PQC: PPK + ML-KEM es doble cinturón.
El talón de Aquiles es la distribución de la clave. La vía manual no escala; SKS lo resuelve a cambio de atarte a un fabricante; QKD lo resuelve con física pero a un coste de infraestructura que hoy solo justifica casos muy concretos. Por eso, para el caso general, la industria empuja hacia PQC / ML-KEM.